domingo, 20 de marzo de 2011

ALPUJARRA DE LA SIERRA - BÉRCHULES - CÁDIAR (POR EL GR-7)

Ruta que hacemos hoy siguiendo el fiel trazado del Sendero de Gran Recorrido - el GR-7 - a su paso por estos bellos municipios y/o anejos de la Alpujarra: Yegen, Montenegro, Golco, Mecina Bombarón, Bérchules, Alcútar, Narila y Cádiar. Por estas tierras de leyenda, tesoros, revueltas, historia viva; brazos, sudor, abrazos, sueños y caminos del hoy...Que fueran ojos, manos, piernas por ejemplo de Aben Humeya, Aben Aboo, Pedro Antonio de Alarcón y Gerald Brenan entre muchísimos otros... (Arriba, panorámica de Bérchules)
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Mapa de la ruta realizada
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 Perfil y altimetría de la ruta
* Para descargar el track de la ruta pinchad en el enlace habilitado al final de la entrada.
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 Llegada a Yegen para dar comienzo con la ruta de hoy y brevemente expuesta más arriba.

Escudo del pueblo de Yegen y con el que nos topamos a modo de bienvenida
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Y de momento, desde el barrio de arriba, hacia el Barrio Bajo que vamos y con los frenos echados que es cuesta abajo. LLegando aquí y enseguida a la Fuente de los Tres Caños.
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Fuente de los Tres Caños en donde podemos abastecernos en una primera instancia. Agua y de las buenas, además de fresca y serrana...
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Pasando al poco junto a la casa en donde viviera Gerald Brenan. "Don Geraldo", como por aquí lo llamaran,- tras mudarse de la Posada o Fonda de Manuel Juliana, ubicada junto a la carretera, y en donde primaramente se alojara. Contanto ésta ya, y que fue alquilada por Gerald Brenan, con jardin-huerto y más extras en sus internos. 
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Placa como vemos, conmemorativa de su estancia. Aquí, en ésta, concretamente y en la que viviera durante siete años."La casa del inglés" como la llamaron. Localidad ésta, la de Yegen, y sobre la que el mismo Brenan escribiera, al andar y sentirse por aquí como a sus anchas:  "la oportunidad de encontrarme a mí mismo y sentirme, por primera vez libre”.Gerald Brenan (1894-1987)
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Rincón al poco con el que nos topamos de esta bonita localidad perteneciente al día de hoy al Municipio de Alpujarra de la Sierra, en donde vemos colocada además esa flecha indicadora del Sendero de Gerald Brenan y que abrieran en honor de este gran hispanista inglés.
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Llegando ahora hasta la plaza de la Iglesia de Yegen y que tenemos delante.
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Aquí, con otro de esos rincones que se nos quedan grabados de Yegen y a nuestro paso
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Y tras esta otra pequeña plaza, la de la Ermita concretamente, en donde vemos que hay una curiosa fuente de taza hexagonal  revocada con pequeños cantos rodados...
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...Que ya nos topamos con el primer indicador de direccionamiento hacia nuestro siguiente destino: El Caserío de Montenegro
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Abandonando Yegen por esta calle: la de Van Hansen como referencia
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Ahora a campo abierto, entre huertas y olivos, y a través del Sendero de Gran Recorrido, el GR-7 y tan a mano que le metemos la directa
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Debiendo de caminar, eso sí, durante un pequeño tramo por este carril hormigonado. Al fondo tenemos el Cerrajón de Murtas como referencia de altura y debajo de él, el pueblo de Jorairátar- perteneciente al municipio de Ugíjar- y que cuenta con un Museo Etnológico de lo más interesante; al que, algún día de estos, habrá que echarle una buena ojeada.Camino éste del que salen varios desvíos, principalmente hacia abajo-izquierda, y que debemos de ignorar; estando atentos, pues, a las señales del GR-7.
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Paisaje que va cambiando como vemos ahora. Aquí formación de las llamadas de "cárcava" y en donde el agua de lluvia, en su arroyada, sobre estos materiales tan blandos, talla estas zanjas tan afiladas como vemos; produciendo además la típica erosión remontante.
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Y al fondo ya tenemos al Caserío de Montenegro a la vista más inmediata; además de todo ese mar de lomas, ramblas que componen este espacio que se va abriendo camino hasta perderse allá por la Contraviesa. Propiedad ésta, la de Montenegro, que fuera en su día del morisco Aben Aboo, último rey de los andalusíes y que se sublevara contra los cristianos en estas tierras alpujarreñas. Repartiéndose esta propiedad entre las varias familias cristianas traidas de otras partes de España: Blanco, Medina, Romera, Ruiz y Vela, allá por el año de 1652.
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Y volviendo al presente: cruce aquí, en donde hacemos una pequeña parada mientras otros miembros del grupo visitan la pequeña ermita cercana de Fátima, de moderna construcción y situada a unos 200 m.de distancia. Edificación que forma parte de este Caserío de Montenegro, además de otras tantas contadas y varios cortijos; entre ellos el llamado Cortijo Bartolo y de arraigada tradición ganadera.  
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Continuando tras ello, camino y sendero. Ahora desde aquí, sobre los 900 m.a., todo cuesta arriba y que ya no soltaríamos hasta alcanzar el máximo nivel positivo de la ruta, allá por los 1.448 m.a. en el cruce de sendero Sulayr con el camino carretero del Cortijo de Cortes. Olivar que tenemos que atravesar por delante ahora y de lo más inmediato. Caminando enseguida junto al trazado de una acequia como referencia.
Y con algo de arboleda, como agradecimiento y del más inmediato
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 Paisaje que por aquí anda un tanto árido, sobre esta zona de Montenegro. Siendo la pita, uno de los ejemplares que daban muestra de ello.
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Dejando atrás este cortijo como sin terminar. Hablamos del llamado "Cortijo Miguel" para más señas.
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Y con la vista del Golco en aumentada...allá arriba, como con los brazos abiertos.
Y con la mirada hacia arriba, a camino y distancia real ahora: pues que también que vemos a Mecina
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Aquí, detalle de esa pequeña naturaleza que nos iba saliendo al paso y en donde nos dejamos "algunillos" la vista: Diente de león para más señas ( Taraxacum officinale ). Detalle aquí de las semillas con sus vilanos listos y preparados para la dispersión a través de su viento de la vida.
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Además de este suelo tan desprotegido de vegetación como resalte
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Cruzando al poco el río Mecina por aquí y ahora

Subidón que por aquí va apretando, calor incluido en el lote serrano del hoy
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 Era Golco Baja en donde hacemos una pequeña parada para reagruparnos y nivelarnos un poco antes de seguir con lo de "la cuesta a cuestas"
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Cuestarrón que vemos que se va terminando; y que iniciáramos allá por el río Mecina (unos 150 m.de desnivel en 1 Km.de distancia) y al que le damos matarile con ganas hasta auparnos a esta pequeña aldea del Golco. Entrada que hacemos a través de su calle del Castillo para más señas. Menos mal que el agua, por aquí, como que abundaba en forma de fuentes...
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Iglesia de Ntra.Sra. de Gracia, siglo XVI, una de las más antiguas de la zona, y que ya vemos que le van dando esa mano de restauración y tan necesaria
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Y tras una pequeña parada en la Plaza de Gracia de esta aldea del Golco, en donde se encuentra precisamente ubicada su iglesia, y en donde aprovechamos además para tomarnos ese tentempié que te levanta...GR-7, que te sigue elevando y camino a Mecina Bombarón que vamos. Tal y como como nos indica la flecha sobre este camino hormigonado.
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Pasando al poco, del camino cementado, a otro más estrecho y de tierra. Alumbrado eléctrico, que vemos sobre el mismo, y que por aquí anda y más que curioso a todo lo largo de este corto recorrido.
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Y más de la cuesta que te cuesta...Población ésta, la de Mecina Bombarón, y a la que ya estamos llegando.Habiendo dejado atrás las primeras paratas y huertas, labriegos escardilla en mano, bajo la faena de la siembra de la patata.
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Aquí, ya puestos y nivelados- de momento, nosotros- sobre la Plaza de su Ayuntamiento. Hallándose, debajo de ésta, en los bajos del propio Ayuntamiento, un interesante museo fotográfico con el sello de Rafael Vílchez y de entrada gratuita. Concentrándose en él cientos de instantáneas tanto de pueblos granadinos como almerienses, dando muestras de su arquitectura, cultura, gastronomía, folclore y personajes de estas tierras alpujarreñas.
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Plaza del Ayuntamiento que cuenta con unas inmejorables vistas hacia esta parte del pueblo: Iglesia, primeras casas del Barrio Alto y con la Sierra de Mecina como telón de fondo.
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Carretera de Mecina Bombarón por la que rodamos durando unos minutos para abandonarla y tomar la calle San José en ascenso
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Y continuando con la "cuesta arriba": Hincando bastones y desgastando suela Vibram como continuidad del sendero y escrito en roca ahora
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Con esta vista a la derecha ahora del antiguo cuartel de la Guardia Civil - de influencia neoclásica, construido en planta rectangular y con tres cuerpos de alzada-, con la Sierra de Mecina como telón de fondo; además de este modelo, en primer plano, y  tan característico de huerta abancalada

 Aquí, dando fe del subidón de esta cuesta de marzo; con estos primeros calores que pesan el doble y ese trío familiar cazado en el disparo.¡Muchas gracias amigo Pedro; así por lo menos me veo en alguna! (Foto cortesía de Pedro Pedrosa)
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Llegando al poco hasta la Plaza Vieja; pequeña parada aquí que hacemos en la Fuente del mismo nombre y en donde repostamos a placer bebido; rindiéndole esa más que obligada pleitesía.
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Plaza Vieja de Mecina Bombarón que abandonamos con el erre de la subida en nuestros talones
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Eso sí, hoy, sin dejar a un lado el GR-7 y por el que proseguimos.
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Pista de tierra que ahora tomanos dejando atrás varios corrales para el ganado y estos ipresionantes castaños que por aquí nos van dando norte como puntos de referencia y más que a la vista del camino
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Giro a la izquierda, pues, que le damos ahora y al camino de la marcha junto a ellos
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Tomando acto seguido el curso de esta agradable acequia, la de la Balsa del Castillo, como punto de referencia. Abundando por aquí los castaños, álamos y algún que otro pino.
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Acequia, como vemos, que anda represada, por uno de sus bordes, el que pega al sendero, por enormes bloques de pizarra. Como a la vieja usanza, vamos; llevando el riego hasta las cercanías del cortijo de Juan Fernández.
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Y cambiando de paisaje al poco, dejando la acequia atrás, nos topamos con estos almendros en flor como bienvenida de la inminente y evidente primavera.
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Y con esa vista y/o mirada atrás, de vez en cuando para el respiro
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Sendero hoy nuestro, el del GR7, que vuelve a tomar la pista y cruce ahora con el Sendero Sulayr y con el que nos topamos en este punto
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Y con otra mirada atrás para seguir con el oxígeno y las muestras de altura.Allá, por debajo-a la izquierda, la comentada balsa del Castillo como punto de referencia. Y sobre las cumbres de altura, y que nos llaman la atención por su blanco, destacar por allá al fondo: El Chullo, el Morrón y el San Juan.
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Entrando en esta zona de pinar ahora y más que agradecida; ya que el sol andaba por aquí hoy como con calentura.
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Y saliendo del pinar...Pues que nos hallamos como "a paisaje abierto". Encontrándonos por aquí, sobre la máxima cota alcanzada hoy, GPS en mano sobre los 1.448 metros de altitud y con sorpresa incluida. Concretamente con una zona de viñas; se podría decir que la más alta de Europa como dato curioso y de altura.
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Desvío ahora que debemos de tomar a la izquierda y que no es otro que el carril carretero que lleva hacia el Cortijo de Cortes.
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Y el Sendero Sulayr que sigue su camino hacia arriba, ganando esa altura que le caracteriza
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Pero nosotros nada, que hasta aquí que hemos llegado; de momento cuesta abajo y más que agradecidos. Dirigiéndonos de momento hacia esa zona de chaparros, y que tenemos enfrente.
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Llegando hasta este excelente mirador natural y más que extraordinario: Allá abajo...Bérchules y a vista de pájaro
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Si no, véase la muestra...
 Y más de la idem...Todo ese entramado de paratas, bancales, huertas y que coronan este valle; en donde aquí se habla de  acequias, siembra, frutales; sudor, agua que va y viene, mientras lo transforma todo en verde. Al fondo, a la izquierda, podemos ver también la pequeña localidad de Alcútar y el sinuoso trazado de la carretera que comunica estos pueblos alpujarreños
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Y como los lepidópteros, que levantamos el vuelo tras ese bocata de altura. Aquí, bello ejemplar "podalirio" o "chupaleches", de nombre científico  Iphiclides podalirius feisthamelii, y una de las mariposas más grandes de Europa. Inconfundible por su tamaño y por sus alas de color amarillo pálido; las anteriores con anchas rayas transversales negras y las posteriores prolongadas con un apéndice en forma de cola, con un ocelo (ojo falso como engaño hacia los depredadores - principalmente pájaros-)  pardorrojizo en su margen interno. Papiliónido que a veces se confunde con  la Macaón - Papilio machaon- , de la que se diferencia por el diseño de las manchas alares, destacando netamente las decrecientes bandas negras transversales y el color netamente claro de la parte trasera de las alas.
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 Despidiéndonos de este impactante mirador al que habría que haberle dedicado algo más de tiempo.
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Abandonando la pista para tomar este desvío de la izquierda; debidamente señalizado como vemos. Pista-camino que continúa hacia el Cortijo de Cortes, hasta no hace mucho utilizado como Centro de Tai Chí. Además de encontrarse por allá arriba, la llamada Junta de los Ríos (el río Grande con el Chico), y con la cueva, en donde se escondiera Abén Aboo, último rey de los andalusíes, y que fuera asesinado por sus propios lugartenientes, ante el acoso de las tropas cristianas tras ese perdón por delante al musulmán que le diera muerte.
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Camino a la baja, y siguiendo con la nuestra ahora, y bajo este amarillo primavera, que seguimos gastando suelas...Destacando, ahora, por allá arriba, encima nuestra, el Peñón del Puerto y el Cerro del Gallo.
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Asomándonos de momento a esta peña que se eleva junto a esa antigua era de piedra y que vemos a la izquierda. Eso sí, por parte sólo de los habituales de la nuestra....Tajos que cuentan con unas estupendas vistas también hacia Bérchules y de esa zona de bancales que tenemos como colgados del cielo
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Para ver lo que nos espera abajo, tras esta escarihuela...
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Más de esa pequeña flora, como detalle y tan llamativo, y que nos sale al paso hoy: lechetrezna y a la vista en verde, con esos ciatios tan particulares.
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Y abajo del todo, con su do de pecho, el río Grande de los Bérchules.
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Cruce sobre el río Grande de los Bérchules que lo hacemos por este puente muy próximos al llamado Molino de la Carihuela
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Río que tras cruzarlo...¡ay! ¡Hay de nuevo que auparse!
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Pero nada, que un abrir y cerrar de ojos, callejuela va, rincón que viene, que nos encasquetamos y nos quedamos tan a gusto en los Bérchules
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Calle de la Calderería para más señas de estos rincones
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Aquí y ahora, en la Plaza del Obispo Peinado, junto a la Iglesia de San Juan Bautista (s. XVI-XVII) que fue construida sobre una antigua mezquita.

Y vista atrás y ahora  de las cumbres de Sierra Nevada y estas construcciones tan típicas de la Alpujarra: calles tan retorcidas como empinadas, terraos, chimeneas, tinaos y toda esa mano de "encalao" a lo grande
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Y un poco más abajo...la llamada "Fuente de las Carmelas" en donde se da la bienvenida y/o despedida a este pueblo de los Bérchules, con leyenda incluida en sus aguas. Fuente, según cuentan, que debe su nombre al de un cura carmelita que tuvo este pueblo en el pasado; y que, tras beber de sus aguas acabó siendo casado por otro.
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Y con ese buchito de agua, claro está que por necesidad de la obligada, y como lo nuestro era andar y no pedir novia evidentemente, pues a seguir con lo que teniamos en mente, con la marcha y señalada del GR-7. Y tras la salida de los Bérchules que nos encontramos con el cruce de Cuatro Caminos y la antigua carretera, la C-421, y por la que bajamos durante un pequeño tramo.
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Localidad de Alcútar que ya tenemos enseguida y a un tiro piedra. Localidad que algunos consideran como un barrio o barriada de los Bérchules.
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Alcútar que abandonamos por esta calle y más que empinada de hormigón y con el freno mano a dos piernas. Señal del GR-7, para más inri, y con ese escrito que por aquí vemos que anda por los suelos, aunque sin rebaje alguno: A "Narila 2 Km".
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Por la Calle del Churre para ser más exactos y en donde se encuentra su Fuente homónima
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Caminando ahora hacia el curso del río Cádiar o Guadalfeo. Enfrente tenemos la Loma del Majuelo cubierta de encinas y por allá abajo multitud de huertas al abrazo y abrigo de este extenso valle.
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Río Guadalfeo o de Cádiar que debemos de cruzar para pasar a su otra margen, la izquierda y más que obligada para la continuidad de la marcha
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Pero que, una vez en ésta ahora, su margen izquierda, nos quedamos con todas las ganas de visitar el llamado Paraje de Agua Agria; ya que una riada, al parecer, se llevó el puente que facilitaba el acceso al mismo; justo a unos 200 metros más arriba en donde nos encontramos.
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Así que, pies para que os queremos, que vamos que hasta cortamos el viento
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Primeros pasos y de entrada a Narila que vamos dando por aquí. Siendo lo más destacable a su entrada es la fuente que hay, bastante baja por cierto, junto a un depósito de agua, ubicándose a su derecha, en la Calle Pajares concretamente, la casa en ruinas que fuera utilizada como residencia de verano por Don Fernando de Córdoba y Válor, quien tomara el nombre de Aben Humeya, tiempo atrás a su solemne coronación y ante los nobles andalusíes. Acto que se celebró bajo un olivo cercano y que aún anda a pie de sombra.
Llegando acto seguido a Narila; anejo éste de Cádiar
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Aquí, en la Plaza de San Roque, en donde se encuentra su Iglesia parroquial y esta blanca-brillante fuente circular
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Despediéndonos de Narila siguiendo con el GR-7 de los pasos: "A Cádiar- como bien dice la flecha- 1,5 Km"
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Bajando desde Narila al río Guadalfeo o de Cádiar de nuevo
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Río Cádiar que seguimos curso abajo; por ésta, su margen izquierda.
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Abandonando el camino del río en este punto exacto
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Haciéndole caso, una vez más, al correspondiente cambio de sentido del sendero
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Iglesia parroquial de Cádiar, siglo XVI con planta de cruz latina, y que entrevemos por allá abajo, al final de esta estrecha calle, toda vez que nos aupamos hasta la Plaza de su Ayuntamiento
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Fuente aquí en la misma Plaza del Ayuntamiento indicada, y en donde consta inscrito: "Cádiar, corazón de la Alpujarra". No es la famosa "del vino", pero a nosotros que nos supo como a agua con solera.
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Aquí y ahora, frente por frente a la fuente, fachada del Ayuntamiento de Cádiar. Edificio considerado de mayor relevancia del municipio, probablemente de la época del s.XVIII.
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Y con ésta, como monumental del fruto de la vid y tan representativo de esta localidad de Cádiar que me despido, y hasta la próxima.
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ALPUJARRA DE LA SIERRA – BÉRCHULES - CÁDIAR (POR EL GR-7)
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Para realizar la ruta de hoy, nos desplazamos una vez más desde Granada hacia tierras de la Alpujarra, antebrazo de Sierra Nevada y espejo casi, a esta orilla en alto del Mediterráneo, toda vez rendidas la Sierra de Lújar y la Contraviesa, por ésta, nuestra parte granadina. Más concretamente hasta la localidad de Yegen (1.110 m.a.), perteneciente al municipio de Alpujarra de la Sierra y en donde el historiador y escritor  Gerald Brenan, autor de “Al Sur de Granada”, entre otras obras, vivió durante 1920 y 1934.
Y aquí estamos ya, a la entrada del pueblo, en la parada del Bus, punto justo en donde nos deja nuestro autocar, y con dirección “a la baja” hacia la Plaza de la Iglesia. Fijándonos de pasada, ya puestos en vereda, y dejando atrás primeramente la Fuente de los Tres Caños, y la casa en donde vivió “Don Geraldo” como por aquí llamaban al afamado hispanista. Personaje extremadamente inquieto éste por aquellos días, buen amante de la literatura y saltamontes de estas sierras, que quedó cautivado por la vida y costumbres de sus habitantes, así como de la arquitectura y paisajes que le salieron al paso; lanzando  a los cuatro vientos el nombre de Yegen, llegándolo hasta inmortalizarlo en sus obras.  
Pero aquí y ahora que vamos dejando también y atrás, la iglesia  del Del Dulce Nombre del Niño Jesús, la de Yegen como decía, con esa fachada de dos arcos de medio punto y tejadillo; otra pequeña plaza, la de la Ermita concretamente, con una fuente en el centro de taza hexagonal y abandonando el pueblo por la calle Van Hansen. Vistas a la izquierda, y a lo lejos, que tenemos enseguida, caminando por camino carretero, del Cerrajón de Murtas al poco como referencia, y con el pueblo de Jorairátar debajo y ese Museo Etnológico al que le debemos una visita. Cruzando al poco el paso por la Cañada Real del Camino de Yegen, y por la llamada Rambla del Judío, dirigiéndonos hacia el caserío cercano de Montenegro (900 m.a.); mientras hemos ido dejando atrás una interesante zona de carcaval y los restos de una antigua yesera; pudiéndonos encontrar, en este tramo del camino, con interesantes y bellos ejemplares de  la llamada "piedra especular", el yeso cristalizado.
Pequeña Ermita, incluida como extra en la corta visita a este pequeño núcleo y hasta la que algunos de nuestro compañeros se acercaron para verla. Eso sí, de moderna construcción,  y levantada a unos 200 metros del cruce, justo en el cambio de sentido del GR-7 camino al Golco, y con el que nos topamos. Sendero éste de Gran Recorrido con la marca del E-4 para más señas y que no abandonaríamos en toda nuestra marchosa jornada.
Paisaje que vemos que va cambiando, tras ese giro a la derecha sobre el cruce indicado de la ermita, y con dirección hacia el Golgo ahora, caminando enseguida junto al cauce de una acequia y con la vegetación al alza. Agua como origen y tan necesario de la vida y que procede del nacimiento de la Fuente de Montenegro. Dejando atrás y enseguida, una vez abandonado todo el  agradecido arbolado, sobre sendero de lo más rocoso, el cortijo Miguel, y de aspecto como  en obras y de antiguo. Cambiando de nuevo el paisaje a  ese otro y anterior de los más desértico durante un pequeño tramo, pero no por ello desprendido de ese otro encanto inseparable y tan natural de por medio; para terminar en ese y otro seguido de ribera, allá por donde los álamos bordean el río Mecina.
Continuando con ese camino de ascenso y más destacable de esta ruta en cuanto al  fuerte desnivel positivo se refiere, dejando atrás al río Mecina, como decía, y que cruzamos por un rudimentario puente de madera. Poniendo rumbo, a pulmón abierto, subidón que te espera de nuevo, dejando atrás y antes la era del Golco Baja, y a cuesta abierta, hacia la pequeña aldea o Barrio de El Golco (1.100 m.a.),  dentro todavía de este municipio de Alpujarra de la Sierra. Al final, y como hablando se entiende la gente, que desde el río Mecina,  y tras ese kilómetro de distancia, y de las verticales, que habíamos salvado unos  150 m. de desnivel.
Antigua leprosería, según cuentan, ésta de El Golco o simplemente Golco, hoy convertida en una zona turística. Entrada al mismo que hacemos por la Calle el Castillo; destacando en esta pequeña aldea  las ruinas, tal y como el nombre de la calle indica, de un antiguo  castillo; observando  al poco cómo a su modesta iglesia de Nuestra Señora de Gracia, Siglo XVI, una de las más antiguas de la zona, ya le han dado una pequeña mano de restauración, por suerte.
Pequeña parada que hacemos aquí, en la Plaza de Gracia, para tomarnos un pequeño tentempié, cruzando acto seguido, por entre los barrancos Seco y de Cádiar hasta llegar al siguiente núcleo alpujarreño:  Mecina Bombarón y a la vista. A la vista está, más que blanca y como resalte para más señas del paisaje que nos envuelve tanto como nos embelesa.
Bonita localidad ésta, la de Mecina Bombarón (1.203 m.a.),  apertura o cierre de este municipio distribuido en binomio con extras y a brazo abierto que es Alpujarra de la Sierra. Localidad  de Mecina Bombarón, que  creo que llegó a contar hasta con siete barrios, y a la que entramos a través de su calle de Santa Teresa, zona de las Escuelas y parando un poco en la Plaza de su Ayuntamiento. Destacando de ella, su antiguo puente romano, sobre el río de Mecina y que unía las ciudades de Almería con Granada o viceversa; la cascada Las Chorreras en la Sierra de Mecina, la cantidad de fuentes, la ruta de las Acequias, la de los Molinos y la llamada de Abén Aboo (Mecina Bombarón – Cádiar) y que no es otra que esa parte del GR-7 incluida en nuestro lote de hoy.
Caminando a continuación,  tras reponer fuerzas, durante un pequeño tramo por la carretera asfaltada y principal acceso al pueblo. Abandonándola enseguida tras auparnos por la calle San José arriba, dejando atrás a nuestra derecha el edificio del antiguo cuartel de la Guardia Civil, hasta nivelarnos un poco, una vez situados en su Plaza Vieja; en donde nos refrescamos con las agradecidas aguas de su Fuente homónima. Siguiendo acto seguido con el trazado del GR-7 con dirección a los Bérchules.  
Pero mientras tanto vayamos por ese camino al alza: cruzando alternativamente por entre antiguos cortijos, así como junto al trazado de una agradable acequia, y de nuevo ese cruce por esta parte más alta del Barranco Seco. Atrás dejamos también y a nuestra izquierda el inicio del Barranco de las Majadillas, la balsa del Castillo, la intersección con el Sendero Sulayr, nuestro paso a través de un  agradable pinar, esas viñas de las más altas de Europa- siendo éste el punto más elevado de la ruta,  1.448 m.a., y con el carril que lleva hacia al Cortijo de Cortes.
Todo, como “a vista alzada”, sobre este contrafuerte meridional de Sierra Nevada, más que impresionante. Además de esa vista atrás de la Sierra de Mecina completamente nevada, así como al descubierto casi del mar Mediterráneo entre el valle formado por el extremo más oriental de Sierra Nevada, por su parte almeriense,  y por la Sierra de Gádor, hablamos de la cuenca del Río Grande de Adra.
Parada que hacemos, para tomarnos ese bocata serrano en el mirador-balcón natural con el que nos topamos de frente ahora,  en una espesa zona de chaparros, y con unas más que inmejorables vistas hacia Los Bérchules. Todo antes de dar comienzo con la bajada hasta el río Grande, que por aquí se le añade el nombre de esta localidad alpujarreña. Bajada que hacemos a través de una empinada escarihuela y una vez abandonado el carril que sigue hacia el Cortijo de Cortes. Río al final que cruzamos sin problemas por su puente correspondiente y que anda ubicado junto al molino de la Carihuela; dándole de nuevo al camino del ascenso, para auparnos hasta Los Bérchules. Dejando atrás, y un poco antes de llegar a las primeras casas, el sendero de Pequeño Recorrido – PR - que va a Fuente Agria, como referencia; tomando, ya sí, la calle del Agua.
Bérchules (1.319 m.a.) “Berchul”, “Bergel” o “Vergel” – de origen mozárabe - que por algo sería, tal y como que lo sigue siendo por cierto viendo esa infinidad de fuentes, tierras y huertas más que fructíferas; y que mantuvo en el pasado competencia directa en cuanto a la calidad de la seda que aquí se producía a través de la consabida cadena “morera-gusano de la misma”- con las más refinadas de Oriente. Siendo además en Bérchules donde se refugiaran los últimos moriscos, además del escenario de la muerte de Abén Aboo, de nombre cristiano Diego López y natural de Mecina Bombarón; concretamente el 13 de marzo de 1571, en una cueva, río arriba de los Bérchules, por varios de sus lugartenientes, que tras apuñalarlo lo despeñaron por el llamado “Tajillo del moro”; con la excusa por delante de obtener el perdón para el resto de los moriscos sublevados y  ante el acoso y cólera que sufrieron por parte de las tropas cristianas de Felipe II. Siendo por ello considerado como el último rey de Andalucía, tras la sucesión de su primo Aben Humeya. Y, cuyo reinado (1569-1571) fue tan fugaz como el de su antecesor; al que le dieron muerte en octubre de 1569,  en su palacio de Laujar de Andarax.
Y volviendo al presente de los Bérchules, comentar que éste ha adquirido fama turística, como curiosidad al dato veraniego ahora, por esa nochevieja que se celebra el primer sábado de agosto.
Rincones estos que se nos van quedando grabados al paso, tales como la calle Calderería, la Plaza del Obispo Peinado en donde se encuentra ubicada al Iglesia de San Juan Bautista( siglos XVI- XVII), y la Fuente de las Carmelas. “Reino serrano” éste, el de los Bérchules, que anda coronado, geográficamente hablando,  por el Cerro del Gallo (2.913 m.a.) como mayor referencia de altura e inmediata.
Salida y a la vista, carretera abajo y por la que le vamos echándole el ojo al vasto y verde valle del Guadalfeo situado a nuestra izquierda y dejando atrás, a nuestra derecha ahora, la famosa Fuente de las Carmelas, el cruce de carreteras,  y esa vista inmediata al frente de la siguiente de nuestras localidades: la llamada “Fuente del Paraíso”, Alcútar (1.203 m.a.) - Alcunza o Alcunça en el pasado más antiguo. Y así vamos entrando por la llamada Calle Iglesia y terminando en la Calle Churre., con su fuente homónima incluida. Descendiendo directamente desde aquí hasta Narila y continuando con las flechas e hitos del GR-7.
Ubicados ahora, ya sí en el valle junto al cauce del río Guadalfeo; y no pudiendo visitar, a nuestro pesar, ya en esta otra margen, la izquierda, la indicada Fuente de Agua Agria. Ya que el puente, que te vuelve a la contraria,  aguas arriba anda en busca y captura (que se lo ha llevado una riada, vamos).  
Decir de Narila que también tuvo ayuntamiento propio, más concretamente hasta 1973; y que fue aquí en donde Aben Humeya, Don Fernando de Córdoba y Válor, concretamente en el año 1568, fue solemnemente coronado ante los nobles andalusíes,  bajo el histórico olivo que aún anda a pie de sombra, hoy por hoy bajo la paz más sonada y genérica de la naturaleza. Localidad ésta, la de Narila, cuyo término y alrededores han sido calificados como Paraje Natural. Dando muestra y razones de sus elementos encantados más que a la vista.
Y por aquí andamos, junto al Río Guadalfeo “el que discurre por un desfiladero”. Acepción más generalizada de éste, y que fuera llamado también hasta 1540 como río de la Sierpe. Río que nace en la Sierra de los Bérchueles, de los modestos pero orgullosos Río Chico y Río Grande de los Bérchules, también consideramos como sus afluentes; cambiando en Cádiar su nombre de nuevo y para retomarlo más adelante. Dividendo, pero no desuniendo, podríamos decir que, la Alpujarra en dos: La Alpujarra Alta y la Alpujarra Baja.
Recorremos pues el anejo de Narila (980 m.a.) y hasta la que nos acercamos en un abrir y cerrar de ojos, tras cruzar el Barranco de Pajares. Dejando atrás una antigua almazara, su iglesia ubicada en la Plaza de San Roque, y descendiendo con dirección al río Cádiar o Guadalfeo de nuevo. Dejando también y atrás ahora varias acequias, un molino; y entre camino y huertas, curso del río abajo que vamos por su margen izquierda.
Cercano Cádiar que ya tenemos delante, tras cruzar el Barranco de Pedro Conde, aupándonos hasta la Plaza de su Ayuntamiento en un último alpargatazo y encaminarnos hasta la gasolinera que hay a la entrada del pueblo en donde nos estaba esperando el autocar para traernos de vuelta a Granada. Eso sí con esa parada y más que obligada, deseada y mientras tanto, para reponer las sales minerales.
Destacar de Cádiar (938 m.a.), sobre la parte anteriormente indicada y en donde finalizamos, su primer aspecto más comercial y/o impacto moderno y a lo grande, con respecto al resto de los visitados, pero no por ello ajeno a ese otro linaje  más que obligado y agradecido de valle y a lo ancho alpujarreño, ubicado entre Sierra Nevada y La Contraviesa. Dando fe y muestras en otoño, esos álamos como pinceladas a borbotones  y la frescura  verde-agradable en la época estival; así como la lectura histórica que de él se desprende nada más adentrarse uno en cualquiera de sus dos principales y más primitivos barrios moriscos: Barrio Bajo y Fuente del Prado. Casas blancas, tan encaladas como empinadas que hablan por sí solas de esa, su gran historia. Así como esa infinidad de bancales, huertas, plagadas de moreras, higueras, frutales en abundancia, que realzan más si cabe este aspecto paradisíaco ganado a base de agua más agua serrana y tiempo; eso sí, a brazo partido y sudor humano inseparable.  Pudiendo visitar enclaves y tan recomendados como el Mirador de Santa Rita, el Mirador de la “M”, el Puente Romano o el Pico Bernal. Sin olvidar que por aquí pasa-llega y/o continua camino de Lobras, además del  GR-7, que nosotros hemos traído hoy como a cuestas y/o empujando casi todo el camino; dos de Pequeño Recorrido: PR-25 (Cádiar-Mecina)  y PR-32 (La Contraviesa).
Y aunque no pudimos visitarlo, no quisiera dejar en el olvido a Yátor, el otro anejo de Cádiar - ese “alegre y pintoresco pueblecillo, todavía perteneciente al valle más que a la montaña”, tal y como lo describió nuestro ilustre y gran escritor granadino Pedro Antonio de Alarcón, y que hasta 1972 tuvo Ayuntamiento propio antes de su fusión con el de Cádiar.
Despedida del hoy y aquí, que como siempre, os dejo y para terminar con estas instantáneas como prueba, muestra y recuerdo de nuestros pasos. Un saludo,  y hasta la próxima que nos vemos. Por esos caminos.
  Desde la Alpujarra al aire 
Leyenda al caminante adherida,
inclinado el tiempo, así de viva:
verticalidad a cada tranco, escalera,
barranco, río, escarihuela; verde acequia,
paisaje y vuelta.
Como perla, secreto al viento, 
de blanco en blanco,
de recuerdo en boca; 
de frente clara, sudor que te toca
blanco nieve, azul que espera:
abrazo, sol y sombra.
¡La Alpujarra abierta!.
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- Itinerario: Yegen, Montenegro, El Golco,  Mecina Bombarón, Los Bérchules, Alcútar, Narila, Cádiar. (* Al trazado entre Mecina Bombarón y Cádiar coincide, para más señas y además, con la llama Ruta de Aben Aboo)
- Duración: 6 h. y  30' con descansos  incluidos. ( 5 h y 12'  sin descansos)
- Dificultad: Media
- Trayecto: lineal
- Distancia total del recorrido: 18,9  Km.  Por tramos: Yegen-Montenegro: 2,4 Km en 30' ; Montenegro-El Golco: 3,3 Km en 55' ; El Golco-Mecina Bombarón: 1,5 Km. en 25' ; Mecina Bombarón-Los Bérchules: 6,4 Km. en 2 h.; los Bérchules-Alcútar: 1 Km en 12'  ; Alcútar-Narila: 3 Km en 45' ; Narila-Cádiar: 1,3 Km. en 20 '.
- Desniveles: ver perfil y altimetría de la ruta. Desnivel positivo acumulado: 1.000; desnivel negativo acumulado: 1.100 m.
- Número de participantes: 54, entre miembros y amigos del Club de Senderismo El Bastón.
- Agua: En todos los pueblos visitados.  
Descargar el track de la ruta:

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